Las dos caras de la belleza: Interior & Exterior

Actualmente, vivimos en una sociedad en la cual los estereotipos de belleza están desapareciendo. A raíz de esta progresiva evolución, se me ocurrió la temática que iba a plantear como debate para el Foro de la Mujer que hemos celebrado este año; Las dos caras de la belleza: interior y exterior.

Tanto a nivel personal, como Revlon Professional, mi marca de referencia y confianza, apostamos y creemos en las mujeres. Tenemos la certeza que cada una de nosotras somos únicas e irrepetibles, con necesidades y objetivos distintos, con personalidad y estilo propio, pero sin duda todas las mujeres tenemos ganas de “Vivir intensamente” (live boldly) todos y cada uno de nuestros días.

Para que así sea, las mujeres tenemos la necesidad de sentirnos realizadas, de sentirnos cómodas con nosotras mismas, de sentirnos bellas y es por eso que nuestro trabajo es tan gratificante. Colaboramos en que la mujer se sienta tan bella por dentro como por fuera. Nuestro gremio ayuda a potenciar la seguridad que nuestras clientas quieren proyectar en los demás a través de su imagen, y es por ello que debemos sentirnos muy satisfechos y orgullosos de nuestra profesión.

 

 

En la edición de este año, celebrada el pasado mes de Septiembre, además de debatir sobre una temática muy actual, me he encontrado con mujeres muy interesantes, todas ellas con profesiones muy distintas y con diferentes puntos de vista; sin embargo  todas compartimos una idea en común: pensamos que la belleza interior y la exterior están íntimamente relacionadas.

Las 3 mujeres que este año han participado conmigo en el Foro han sido:

  • Natalia Bengoechea: directora de moda de la revista SModa
  • Lara Corrochano: psicóloga y actriz
  • Aina Gómez: especialista en estética oncológica

Con Angela Venegas, Directora Comercial de Revlon Professional Iberia, como moderadora.

La belleza interior y la belleza exterior

En mi opinión, el equilibrio entre los dos tipos de belleza solo puede valorarse desde una perspectiva individual. Aunque no siempre ocurra, lo ideal es mantener un cierto equilibrio entre la belleza interior y exterior.

Si os fijáis, los peluqueros formamos parte de los momentos más importantes de la vida de las personas: cuando alguien quiere un cambio en su vida tanto profesional como personal, también lo quieren en su imagen. De alguna manera se busca ese equilibrio del que hablaba antes, es por esta razón que existe esta coherencia entre ambas bellezas.

La belleza exterior tiene el poder de abrir puertas y facilitar las relaciones interpersonales. Es cierto que puede gestionarse más fácilmente ya que tenemos a nuestra disposición infinidad de herramientas para embellecer, y es que el aspecto físico es muy importante para la autoestima. Nosotros, los peluqueros y estilistas, somos capaces de hacer felices a las personas a través de la imagen: si una persona se mira en el espejo de tu salón y se ve guapa automáticamente se le nota en la mirada y te da las gracias. Tú le has ayudado a que se vea mejor, a que se guste. A que se quiera más.

Con este cambio de imagen, hemos potenciado la belleza exterior, pero a la vez, de manera indirecta, hemos reforzado la belleza interior. Porqué al final, ésta es la que refleja la propia esencia del ser humano, la que hace que las personas brillen más.

 

 

¿Cómo podemos gestionar nuestras emociones si tenemos un mal día? Y a la inversa, ¿qué podemos hacer para que no nos afecten de manera negativa los problemas de nuestros clientes?

Si tenemos un mal día tenemos que intentar cambiar el chip, apartar el problema que tenemos a un lado y centrarnos en el presente. Si trabajamos en el ahora hacemos que este problema por resolver no tenga espacio en nuestra cabeza, nos deje trabajar y podamos realizarlo con éxito en este momento. Es decir, nos permite centrarnos… ya tendremos tiempo para retomar este tema.

Por el contrario, cuando tenemos el cliente delante y nos está explicando algo negativo que le ha pasado, siempre tenemos que pensar que este problema no es nuestro, sino suyo.  Simplemente le tenemos que escuchar, y tener en cuenta que, cómo siempre digo, los silencios van muy bien. En la mayoría de las ocasiones, lo que verdaderamente necesitan es que los escuchemos, es una buena manera de empatizar.  El problema no puede traspasar nunca la barrera de lo personal ni dejar que nos afecte.

 

 

¿Qué pautas podemos seguir para revelar la personalidad de nuestros clientes?

El peluquero tiene que ir más allá de lo puramente visual para satisfacer necesidades de los clientes de hoy en día. Necesita poner en práctica nuevas herramientas de comunicación para llegar a conocer los valores y emociones de los clientes, es decir, trabajar la coherencia entre la belleza interior y exterior.

Para mí, lo más importante es mantener una buena comunicación con el cliente. Siempre tendemos a estereotipar a las personas que tenemos delante en base a criterios no racionales. Es decir, a la imagen exterior: como se viste, como se peina o como se maquilla. Y esto no tiene nada que ver con su personalidad, por lo cual, deberíamos trabajar la habilidad de contacto a corto plazo.

Muchas veces hacemos juicios erróneos en base a una primera impresión y por este motivo es importante escuchar las respuestas del cliente, cómo es o cómo se siente, analizar su personalidad para que sienta siente cómodo con el corte y color que le vas a hacer. Podemos hacer preguntas como: ¿Cómo te ves? ¿Cómo te gustaría que te vieran?, ¿Cómo crees que te ven los demás? Son pautas útiles para conocer a nuestros clientes, ya sean los habituales o aquellos que entran en nuestro salón por primera vez.

¿Cómo interpretamos la belleza hoy en día?

La belleza es una armonía física y mental, la belleza es personalizada. Para que esa belleza sea armónica entre lo físico y lo mental la clienta debe verse bien, pero lo imprescindible es que se sienta mejor interiormente.

¡Soy peluquera y con mucho orgullo! En los últimos años han emergido unas profesiones nuevas y que hoy en día son muy influyentes.

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