El empoderamiento de la Mujer

No hace mucho que empecé a oír sobre el empoderamiento de las mujeres y a entender su significado. Fue en el “Woman Congress 360º”, que se celebra cada año en Sant Cugat (Barcelona). Un congreso para mujeres empresarias y directivas de todos los sectores. Así que decidí que este fuera otro de los interesantes temas que tratamos en el “Foro de la Mujer”, que tuvo lugar en un entorno muy especial, como es el mercado de San Antón de Madrid.

Pero realmente nos tendríamos que remontar a 1995 cuando en la Conferencia Mundial de las Mujeres de Naciones Unidas en Beijing (Pekín) fue impulsado este término para referirse al aumento de la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder.

Actualmente esta expresión conlleva también otra dimensión: la toma de conciencia del poder que individual y colectivamente ostentan las mujeres y que tiene que ver con de la recuperación de la propia dignidad de las mujeres como personas.

 

Con solo 100$ puedes empoderar a una mujer de la India. Esta cantidad de dinero le proporciona una máquina de coser de su propiedad, que le permite dar el primer paso al camino del empoderamiento. A una mujer en África puedes enviarle un pollo. La cría de aves empodera a las mujeres en países en vías de desarrollo al permitirles “manifestar su dignidad y toma de control” y, si no, con 390$ se les entrega una cesta que incluye: conejos, peces jóvenes y gusanos de seda. Los proyectos de la avicultura son de agradecer para la Fundación de Bill Gates que insisten en que estos animales pequeños pueden criarse cerca de casa y son muy apropiados para empoderar a la mujer, pero algunos investigadores creen que las ganancias son a largo plazo. En Afganistán, por ejemplo, se concentran más en la cantidad de niñas inscritas en los colegios, aunque su asistencia sea escasa o no siempre se gradúen.

Es increíble lo que me pasó preparando este post: llevo apadrinadas tres niñas en la Fundación de Vicente Ferrer a lo largo de varios años y, casualmente, la niña que tengo en estos momentos apadrinada me escribió una carta contándome lo contenta que estaba porque en marzo la Fundación le había dado una máquina de coser, había aprendido a coser blusas y otro tipo de prendas, que le permitía ayudar económicamente a su familia. Me emocionó. Era la realidad de lo que yo hoy os estoy contando.

Creo que el “empoderamiento de la mujer” necesita un rescate inmediato. Más igualdad en el poder y en el ámbito político. Que ninguna mujer sea relegada a la pasividad y al silencio. Y, aunque considero que son muy importantes todos los trabajos que se hacen para el desarrollo de la mujer, pienso que no sólo se deberían limitar a las opciones de tener una máquina de coser o un pollo.

 

Las imágenes que acompañan este post pertenecen a la última edición del Foro Femenino del Sector de la Belleza, que impulso desde hace cuatro años de la mano de Revlon Professional. Una reunión en la que mujeres de distintos ámbitos reflexionamos en torno a temas que nos preocupan a todas y a todos. En las fotos podéis ver a Carmen Freixa, Estela Gil-Alberdi y Eva Ferrer que participaron en la mesa redonda, y a Carmen Lomana, quien no dudó en acompañarnos.

¡Soy peluquera y con mucho orgullo! En los últimos años han emergido unas profesiones nuevas y que hoy en día son muy influyentes.

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